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Consejos prácticos que te ayudarán a efectuar una buena fotografía de paisaje


Supongo que la gran mayoría de consejos que podremos leer en este artículo los habrán escrito antes que yo cientos de blogs, pero no por eso dejaré de enumerarlos a fin de refrescar la memoria sobre estos conceptos.

Primero podríamos decir que la fotografía de naturaleza, y concretamente de paisajes, es un tipo de fotografía, valga la redundancia, con la que prácticamente todos comenzamos en este mundo. Todos recordamos esas primeras tomas que hicimos recién estrenada nuestra cámara y que, por mucho empeño que pusiéramos, no nos acababan de gustar. No sabíamos concretamente en qué fallábamos. Mirábamos paisajes de fotógrafos reconocidos y no veíamos la forma de, ni tan siquiera aproximarnos a su trabajo.

Evidentemente hay un componente que no se puede enseñar. La visión artística se tiene o no se tiene. Ir caminando y “encuadrando” mentalmente no se enseña en ninguna academia. O se tiene esa sensibilidad artística o por más que leamos trucos, conceptos o tutoriales, no seremos jamás capaces de hacer algo que se pueda llamar “arte”.
Pero también es cierto que, tener una buena base técnica sobre la que apoyar nuestras fotografías, hará que nos sea más sencillo aproximarnos a las creaciones de los verdaderos monstruos de la fotografía.

Pasemos ahora a enumerar una serie de puntos que nos serán fundamentales para efectuar unas buenas fotografías de paisaje.

1- El equipo adecuado

Si pretendemos hacer buenas fotografías de paisaje, es fundamental contar con un equipo mínimo indispensable. Ahora pasaré a enumerar esos “artilugios” que nos facilitarán las cosas.

a) Objetivos

Todo dependerá del tipo de fotografía que pretendamos efectuar. Si lo que queremos es hacer una fotografía de paisaje incluyendo el máximo de escena posible, evidentemente necesitaremos un objetivo gran angular. A partir de 10 mm cualquier objetivo nos servirá en esta tarea. Objetivos con menos de 10 mm no nos resultarán útiles.
Un “ojo de pez” de 8 mm no corrige la distorsión geométrica, al contrario, la busca. Eso comportaría que las lineas horizontales y verticales saldrán desviadas, por lo que el resultado final, a pesar de ser creativo, distaría mucho de la representación real de la escena.
Hablar de la luminosidad es casi obvio. Mientras más luminoso sea nuestro objetivo, menos dependeremos de la luz ambiental para hacer la fotografía.
En el caso de que no contemos con un objetivo adecuado siempre nos quedará el recurso de unir imágenes a posteriori. Supongamos que tenemos un objetivo cuyo rango focal mínimo es más alto de lo aconsejable (por ejemplo contar con un 28-300, un 70-300 ó un 55-250). En este caso podremos ir fotografiando por zonas, para luego unir todas las fotografías en una sola panorámica con cualquier programa de edición fotográfica. AutoStitch, Calico, Hugin , por poner unos ejemplos, y evidentemente con la función Photomerge que viene incluida con el Photoshop, nos servirán para tal fin.
Aunque para efectuar este tipo de fotos panorámicas, y en general cualquier fotografía en el que la escasez de luz nos impida hacer la fotografía a mano alzada, necesitaremos un trípode.

b) Trípode

Como ya he comentado antes, si la foto que deseamos efectuar se va a hacer en bajas condiciones de luminosidad, necesitaremos contar con un trípode. Hay soluciones de emergencia en caso de haber olvidado el trípode en casa, pero no nos resultarán tan cómodas.
Pensemos en una foto que se nos ofrece a la vista por sorpresa y sin el trípode a mano. ¿Qué hacemos si la luz ya es escasa? La solución sería buscar un buen punto de apoyo donde dejar reposar la cámara mientras hacemos la fotografía. Una silla, una piedra, incluso el mismo suelo nos puede sacar de un apuro. Evidentemente si hacemos una foto a ras de suelo nos arriesgamos a sacar parte de éste en la foto. Este pequeño inconveniente se puede salvar poniendo algo bajo el objetivo y así conseguir que la cámara quede ligeramente levantada respecto al suelo. El móvil, unos filtros, una piedra……cualquier cosa nos puede valer.
Aunque en estos casos, donde tenemos que tirar de soluciones de emergencia, es aconsejable trabajar con temporizador o bloqueando el espejo para evitar “trasladar” vibraciones innecesarias a la fotografía.
He hablado del temporizador y del bloqueo del espejo, pero ¿Y si llevamos un disparador remoto?

c) Disparador remoto

Este pequeño aparato nos evitará todos los problemas/soluciones expuestos en el anterior punto. Llevando uno con nosotros, siempre nos aseguraremos de hacer fotos de larga exposición sin trasladar ningún tipo de vibración a la cámara.
Recordemos que una pequeña trepidación puede arruinar una magnifica fotografía.

d) Filtros

Los filtros son esenciales en cualquier tipo de fotografía, pero en la de paisajes es básica.
El hecho de hacer fotografías en el exterior, nos obliga a depender de las condiciones cambiantes de luminosidad en toda la escena.
Supongamos que después de haber preparado meticulosamente nuestra fotografía, de repente le da por despejarse y sale el Sol con toda su potencia.
¿Qué hacemos?
Ahora nos encontramos con una escena demasiado iluminada. Lo podemos solucionar cerrando el diafragma -de hecho un diafragma cerrado es fundamental para conseguir una mayor profundidad de campo-, pero es posible que no sea así. Cabe la posibilidad que la combinación entre la apertura de diafragma y la velocidad de obturación que nos marca la cámara para una correcta exposición no sea la que queramos para esa fotografía en particular.
Para esto tenemos los filtros de densidad neutra.
Estos filtros se caracterizan por reducir la intensidad de la luz que pasa hacia el sensor de nuestra cámara. Por lo tanto, nos permitirá trabajar con mayores tiempos de exposición.

Pongamos un ejemplo práctico. Supongamos que queremos hacer una fotografía de una cascada, río o playa, con efecto seda. Ahora pensemos que la intensidad de la luz ese día es tan grande que, aún cerrando al máximo el diafragma (f/40), el tiempo de exposición que pide la cámara es tan rápido (1/320) que no conseguimos el efecto.
Pues simplemente poniendo un filtro de densidad neutra conseguiremos que el tiempo de exposición aumente y podamos conseguir el efecto.
Tenemos diferentes tipos de filtros de densidad neutra dependiendo de la cantidad de luz que son capaces de “filtrar”. Una buena elección es tener unos ND2, ND4, ND8 y ND10, y así combinarlos según nuestras necesidades. (ND significa Neutral Density y la cifra que viene luego la cantidad de pasos de diafragma que es capaz de “cerrar”).

También podemos usar filtros polarizadores para evitar los reflejos indeseados cuando fotografiamos superficies brillantes, tales como el agua. Estos filtros cuentan con un anillo que nos permite rotar el cristal hasta conseguir evitar el reflejo.
El filtro polarizado también nos sirve si en la escena pretendemos fotografiar el cielo y el día es muy luminoso. La colocación de este filtro potencia los azules del cielo y marca con más energía el blanco de las nubes. En definitiva, se aumenta el contraste pero sacrificando un poco la luminosidad general.

El caso contrario sería el filtro de estrella.
Con estos filtros lo que pretendemos es potenciar los brillos en las superficies fotografiadas. Así conseguimos unos efectos creativos muy interesantes transformando los brillos en destellos en forma de estrella.
Dependiendo de la cantidad de aristas que creen estos filtros tendremos CS4, CS6 y CS8 (Cross Star + el número de destellos que crea).

2- Elige cuidadosamente la hora en que vas a efectuar la fotografía.

Como ya he comentado antes, las mejores horas para efectuar fotografías de naturaleza y paisajes son al amanecer y al atardecer.
La luz es un factor fundamental cuando hacemos cualquier tipo de fotografía (menuda perogrullada), y el Sol, como es evidente nuestra mayor fuente de luz. Pero cuando esa luz es especialmente agradecida es a primeras horas de la mañana y cuando el Sol se está poniendo en el horizonte. La escala de colores y los diferentes juegos entre luces y sombras harán que nuestras fotografías luzcan, y nunca mejor dicho, espectaculares.

Deberemos planificar con tranquilidad la hora en la que sale o se pone el Sol, para así poder preparar y proyectar la fotografía con tranquilidad. Llegar tarde hará que nos perdamos los mejores momentos y que posiblemente debamos volver al día siguiente.
Para estar seguros de acertar con la hora, simplemente miraremos una página sobre meteorología (por ejemplo http://www.eltiempo.es/). Allí haremos una búsqueda del tiempo en el lugar más cercano al sitio donde vamos a hacer las fotografías y veremos las horas de salida y puesta del Sol.

La paciencia será nuestra mejor compañera. No podemos pretender llegar y hacer la fotografía, eso sería como si te tocase la lotería. Es posible que debamos esperar hasta encontrar el mejor momento.

3- La regla de las cuatro tercios y el horizonte.

Esta es una regla que ya he explicado en anteriores tutoriales pero que nunca está de más recordar.

Hemos de tener presente el equilibrio entre los diferentes elementos que delimitan el horizonte. Un horizonte justo en el medio de la fotografía no es muy aconsejable.
Jugando con la regla de las cuatro tercios podremos encontrar una proporción equilibrada entre el cielo y la tierra, o entre el cielo y el mar.
Si tenemos un cielo espectacular pondremos la linea del horizonte en la primera recta imaginaria (comenzando por abajo) de nuestra fotografía, para que el cielo ocupe los dos tercios restantes.

Por el contrario, si lo que queremos es dar énfasis a la tierra o el mar respecto al cielo, debemos usar la segunda línea horizontal imaginaria. Así conseguimos que el cielo solo ocupe un tercio de la escena total y el mar o la tierra los otros dos tercios.

Otro detalle que no podemos olvidar es el de efectuar la fotografía con el horizonte completamente recto. Siempre es posible retocar a posteriori la fotografía para “enderezar” la toma, pero es mejor hacerlo bien desde el principio para luego no perder detalles deseados con el recorte. Hoy en día todos los trípodes cuentan con un nivel de burbuja que nos indica si la cámara está bien nivelada.

4- Composición de la fotografía.

Para no repetir algo que se explicó con anterioridad en otro artículo, voy a repasar de forma rápida este punto. (Para un análisis más profundo entrar aquí )

Estamos de acuerdo en que para conseguir una fotografía equilibrada necesitamos un punto central que nos sirva como eje principal y referente visual. Ese punto central lo podemos conseguir mediante la regla de los cuatro tercios. Los puntos de intersección de las dos líneas horizontales y verticales, podrán ser usados como referencia para colocar allí algún objeto o motivo que nos sirva de guía para el resto de la escena. Estos puntos de interés también podrán ser destacados mediante las líneas dominantes. Estas líneas dirigen la mirada del espectador hacia algún punto en concreto de la fotografía.

Como ya he dicho antes, para no alargar este punto es aconsejable que echéis un vistazo al artículo Composición fotográfica. Allí están todos estos conceptos extensamente explicados.

5- Juega con la profundidad de campo.

Este es uno de los puntos más importantes de este artículo. ¿Por qué?

Parece evidente ¿No? Si lo que pretendemos es hacer fotografías que nos muestren escenas de naturaleza, lo ideal es que aparezca el máximo espacio posible enfocado. Para esto debemos usar el diafragma como base para conseguirlo.

Recordando viejos conceptos, deberíamos repasar en general como afecta a la fotografía la apertura del diafragma, y en particular echar un vistazo a este artículo: ¿Qué es la distancia hiperfocal?

-A menor apertura del diafragma obtendremos más profundidad de campo (diafragma cerrado). O poniendo un ejemplo práctico: Si usamos una apertura de diafragma de f/32, conseguiremos tener una mayor zona de la fotografía enfocada, aunque necesitaremos un mayor tiempo de exposición para conseguir una toma correctamente iluminada al entrar menos luz hacia el sensor de la cámara. Como comenté anteriormente, esto, a parte de conseguir mayor zona enfocada, también nos servirá para hacer fotografías en que necesitemos captar movimiento por necesitar largos tiempos de exposición.
Efecto seda en el agua, movimiento de nubes, etc.

-A mayor apertura de diafragma menos profundidad de campo (diafragma abierto). En este caso la luz entra sin dificultad por estar el diafragma en su posición más abierta. Estaríamos hablando de aperturas f/2.8, f/3.5, etc.

Estas aperturas no son frecuentes cuando hacemos fotografías de paisajes, a no ser que pretendamos enfatizar solo una zona particular de la escena y dejar el resto desenfocado. Sería aconsejable cuando queremos dar preponderancia a un objeto en particular en detrimento del fondo.

Pero esto ya no sería fotografía de paisaje. Más bien sería fotografía de objetos con paisaje desenfocado de fondo.

6- Dispara en RAW.

Este es un consejo que habrás leído y escuchado cientos de veces. Yo seré el que lo haga la enésima vez.
Disparar en RAW te permitirá tener el control total sobre el postprocesado de tu fotografía.

Al trabajar en ese formato de imagen tendrás la posibilidad de obtener la mayor información posible captada por el sensor. Será como si estuvieras haciendo un negativo digital de tu toma.

Pero no solo esa es la ventaja que tendrás de trabajar en RAW en lugar de con JPG.
Los archivos RAW trabajan por norma general en 12 bits de profundidad de color. Esto implica disfrutar de 4.096 niveles de luminosidad distintos, contra los 256 del formato JPG.  Es evidente que el formato RAW nos dará más posibilidades de modificar nuestra fotografía a posteriori y con una pérdida de calidad menor.

Además recuerda que hemos hablado de la importancia de la luz en este tipo de fotografías, y que el Sol en este caso es nuestra principal fuente de iluminación. Qué mejor manera de controlar nuestras fotografías que modificando el balance de blancos a nuestro antojo con cualquier programa editor de archivos RAW.

Y hablando del Sol como fuente principal de este tipo de fotos, pasemos al siguiente punto.

7- ¿Solo sirven días soleados?

Por supuesto que no. Un paisaje es también un día lluvioso, nublado, nevado, etc.

La naturaleza se muestra de muchas formas potenciales y por lo tanto las posibilidades de fotografiarla es mucho más que un simple día de Sol.

Es igual de atractiva una fotografía en que aparezca un cielo nublado y lluvioso que una fotografía con un Sol espléndido surgiendo por el horizonte. De ti depende escoger el tipo de fotografía que vas a hacer.

8- Geolocalización o un GPS a mano.

Este punto no es sí mismo un consejo para hacer fotografías de paisajes, pero si es una sugerencia que te puede venir de perlas.

¿Nunca te ha pasado que te encuentras en un lugar determinado y sin esperarlo descubres una localización magnífica? Seguro que si, pero………¡¡No llevas la cámara encima!!
En ese momento maldices la hora en que saliste de casa sin tu amada cámara.
Pero no desesperes, en este caso es posible que tu móvil o el GPS salgan en tu auxilio.

Siempre tendrás la opción de marcar el punto exacto con sus coordenadas para volver en otro momento.

Y sino, también tienes la opción de navegar por las distintas páginas que hay en internet para buscar buenas localizaciones. Flickr, Picassa, etc.
Recuerda que muchos fotógrafos geolocalizan sus fotografías para que el resto de usuarios sepan el sitio exacto desde donde fue sacada.
Tu tan solo has de mirar el punto marcado, copiar las coordenadas, introducirlas en tu navegador GPS, ir al lugar………¡¡Y a fotografiar!!

Tutorial: Crear fotografías con “efecto mojado”


Hoy voy a explicar la forma de conseguir un efecto “mojado”  en los objetos o personas que fotografiemos.

En principio, este efecto nos resultará útil para fotografía publicitaria y artística, aunque también, dejando volar la imaginación, lo podremos usar de otras maneras. Por ejemplo, simulando el sudor si hacemos un primer plano de un cuerpo empapado por el calor o por un esfuerzo, o aparentando gotas de agua en una ventana.

Ahora pasaremos a explicar el material necesario para aplicar esta técnica.

Material

 Para realizar este efecto necesitaremos una serie de materiales. Unos son fáciles de encontrar y con otros es posible que tengamos algún tipo de dificultad. Ahora explicaré el por qué.

-Glicerina:

Este producto es la base para realizar este efecto. La glicerina nos permitirá añadir una densidad mayor al agua, y facilitará que las gotas se mantengan fijadas en la superficie que queramos que aparente humedad.
Para obtenerla nos tendremos que dirigir a una farmacia a comprarla. Es posible que nos pongan trabas ya que es un producto que se ha catalogado como “susceptible de ser usado para la fabricación de bombas”. No daré más pistas por si acaso.

Comentándole al farmacéutico el uso que le vamos a dar no debería haber problemas para obtenerla.

-Adhesivo en spray:

Con el adhesivo impregnaremos el objeto a fotografiar, con el fin de conseguir una fina película que fije las gotas de agua/glicerina.
Este producto lo podremos comprar en cualquier librería o tienda de manualides.

-Pulverizador:

Con el pulverizador, una vez rellenado con el líquido, conseguiremos crear las gotas que lanzaremos contra el objeto a fotografiar. Un pulverizador lo podemos obtener de forma muy sencilla. O bien lo compramos en cualquier tienda, o simplemente reutilizamos algún pulverizador vacío que tengamos por casa.

-Aceite:

Lo usaremos, sobre todo si el objeto a fotografiar es una botella de cristal, para obtener un fondo más homogéneo, y para crear un aspecto final de color dorado.

-Reflectores metálicos: Nos servirán para rebotar la luz desde la parte posterior del objeto. En este caso, también será por si fotografiamos una botella de cristal, y pretendemos hacer rebotar la luz desde atrás y que quede el líquido del interior de la botella iluminado.

Pasos a seguir

Para este tutorial tomaremos como ejemplo el truco aplicado a una botella de cristal. Seguidamente veremos los pasos a seguir.

-Aplicar el adhesivo en spray:

Podemos ver en la fotografía como la apariencia de la botella, con el adhesivo, se transforma. Adquiere un aspecto como recién sacada del congelador.

-Aplicar el aceite:

Aplicaremos, con un pincel, una fina capa de aceite. Así, como ya comenté antes, se le añade un ligero tono dorado al acabado superficial de la botella.
En la foto podemos ver a la izquierda el aspecto con adhesivo y a la derecha con el aceite aplicado.

-Pulverizar con la glicerina:

En este momento es cuando aplicamos el agua mezclada con la glicerina. Vemos que gracias a la glicerina, las gotas de agua se mantienen perfectamente adheridas a la botella y no se aprecian gotas deslizándose. La proporción que usemos entre agua-glicerina variará según nuestras necesidades. Desde una proporción 25% de glicerina-75% de agua, a otra de 50%-50%. Sobre la marcha veremos el acabado, y decidiremos si la mezcla ha sido correcta.

*Disculpad la calidad de las fotografías usadas para el tutorial. Lo he realizado un poco a contrarreloj y no he tenido tiempo de hacerlas con más detenimiento.

Cabe destacar que el uso del spray adhesivo no siempre será utilizado. Todo dependerá del tipo de fotografía que queramos hacer. Huelga decir que si lo usamos para simular sudor no lo usaremos contra el modelo, ya que no es recomendable lanzar “pegamento” contra la piel.
Ni tampoco con todas las flores puesto que dependerá de la textura que tengan los pétalos. En el caso que éstos sean aterciopelados no es necesario, puesto que la propia textura ayuda para que las gotas se mantengan fijadas. Si no es así, basta con aumentar la proporción de glicerina en la mezcla para hacerla más densa.

Ahora para finalizar os enseñaré tres fotografías para ver tal y como quedan con este efecto. Las dos primeras son meros ejemplos ilustrativos y la tercera, y última, es la que he realizado realmente de forma profesional y que publiqué para el día de Sant Jordi en mi espacio de Flickr.

http://www.flickr.com/photos/el-fotografo/5644749378/

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Cómo emular con Photoshop fotografías al estilo daguerrotipo


En el tutorial de hoy aprenderemos a editar nuestras imágenes para emular el estilo daguerrotipo con Photoshop.
Para comenzar, lo más apropiado es explicar que es un daguerrotipo y las razones para que adoptara este nombre.

¿Qué es un daguerrotipo?.

El daguerrotipo fue la primera práctica o técnica fotográfica. Su creador fue Louis Daguerre a partir de las experiencias previas de Joseph-Nicéphore Niépce. Éste último fue la primera persona que creó fotografías tal y como las entendemos, allá por el año 1816, aunque por desgracia no se conservan.
La primera fotografía que si que se conserva es la famosa “Punto de vista desde la ventana de Gras”.

Después de la difusión de esta técnica, y con una gran visión, el gobierno francés compró en julio de 1839 el procedimiento para así asegurarse que todo el mundo lo pudiera usar libremente y sin patentes.

¿En qué consistía esta técnica?

Para conseguir las imágenes se utilizaba como “negativo” una placa de plata pulida. Ya que con una cara era suficiente, se pasó a usar placas de cobre con un solo plano recubierto de plata.
Luego se sensibilizaba la placa mediante la exposición a yoduro de plata y vapor de mercurio.
Una vez conseguido esto, se introducía la placa dentro de una cámara oscura con un orificio. Este orificio permanecía tapado hasta su posterior apertura con el fin de exponer la placa a la luz y así sensibilizar los reactivos.
El gran inconveniente de esta técnica precursora es el elevado tiempo que se necesitaba para sensibilizar los productos químicos añadidos a la placa (entre 30 minutos y muchas horas). Por suerte posteriormente se mejoró la técnica y se consiguió reducir el tiempo de exposición a unos pocos segundos (entre 20-30).

-Uno de los principales problemas que nos encontraremos para emular nuestras fotografías con el estilo daguerrotipo, son las especiales características que tenían esas imágenes.
Ya que eran fotografías con una muy larga exposición, invariablemente nos encontrábamos con zonas desenfocadas debido al movimiento inevitable de los objetos fotografiados.
También deberemos añadir un cierto tono anaranjado/sepia, ya que era el tono que frecuentemente adquirían las fotografías por el degradado de los productos químicos usados para su fotosensibilización.

Ahora pasaremos a explicar los pasos necesarios para imitar el estilo daguerrotipo con Photoshop.

1-Efectuar la imagen

Si pretendemos ahorrarnos trabajo es aconsejable hacer nuestras fotografías con larga exposición, así si conseguimos captar movimiento, por ejemplo con las nubes, el agua, plantas, etc, evitaremos tener que editar zonas concretas de la imagen para conseguir el efecto de movimiento.
Si no hay otra posibilidad, seleccionaremos zonas concretas y podremos aplicar un ligero desenfoque de movimiento para conseguir el efecto.

En este tipo de fotografías el color no es algo importante, puesto que, posteriormente, y como veremos al avanzar en el tutorial, las imágenes serán pasadas a blanco y negro.

Para este tutorial utilizaremos la siguiente imagen como ejemplo:

2-Transformar la imagen a Blanco y Negro

Para ello abrimos Photoshop y cargamos la imagen. La forma en que transformemos nuestra fotografía de color a blanco y negro puede variar. Desde desaturar la imagen a usar la herramienta Blanco y negro.
Si queréis ver los diferentes modos que tenemos para ello, os invito a que leáis el anterior tutorial publicado http://fotografiaperfecta.wordpress.com/2011/02/14/tecnicas-para-convertir-tus-fotografias-a-blanco-y-negro-con-photoshop/

Como comenté anteriormente, si la fotografía que vamos a usar no fue realizada con una larga exposición, es posible que no tengamos ninguna zona donde se aprecie trepidación, movimiento o zonas desenfocadas, pero para ello podemos usar el comando Filtro>Desenfoque>Desenfoque de movimiento para así conseguir el efecto.

Una vez pasada a blanco y negro, y aplicando el desenfoque, obtendríamos una foto parecida a esta:

Apunte:

Para este tipo de fotografías es aconsejable buscar la sensación de zonas “quemadas” tal y como pasaba en los daguerrotipos antiguos. El hecho de ser fotografías de larga exposición provocaba que las zonas claras quedaran frecuentemente sobreexpuestas.
Para conseguir esto, en esta fotografía en particular, he subido los tonos rojos y amarillos y así he dejado diversas zonas sobreexpuestas.

3-Añadir textura metálica

Como comentamos al principio, este tipo de fotografías se efectuaban sobre una placa de cobre con una cara de plata pulida, por lo tanto para dar más realismo a nuestra fotografía, deberemos buscar algún tipo de textura metálica que nos ayude con el efecto.

Os voy a mostrar unos enlaces a diferentes páginas que proporcionan texturas de forma gratuita. Gracias a ellas podremos descargar la textura más apropiada sin ningún tipo de coste.

-http://www.highresolutiontextures.com/category/textures
Página con texturas gratuitas y en alta resolución.

-http://www.textureking.com/
Un buen número de texturas con gran calidad.

-http://zentextures.com/
Texturas variadas.

-http://freestocktextures.com/
Galería de texturas de altísima calidad y resolución.

-http://cgtextures.com/
Extensísimo número de texturas. Solo el pequeño inconveniente de tener que registrarse.

Hemos de recordar que el paso del tiempo provocaba daños en forma de rayas en el metal, por lo tanto lo más aconsejable es usar algún tipo de textura metálica cuya superficie se vea rayada, dañada u oxidada.

También hemos de recordar que el daguerrotipo al ser fotografía en blanco y negro necesita que la textura sea también así (en blanco y negro) o que la modifiquemos/viremos al usarla.

En este tutorial voy a usar esta textura:

El primer paso es crear una capa nueva y colocar en ella la imagen de la textura deseada.

Si la imagen de la textura es menor que la imagen que queremos transformar no hay problema. Simplemente tenemos que usar el comando Edición>Transformar>Escala y ajustamos la imagen moviendo los anclajes hasta cubrir completamente la fotografía.

Después de esto, pasamos la imagen a blanco y negro y modificamos la opacidad de la capa.
*El nivel de opacidad de la capa es variable y dependerá del acabado final que queramos dar. Además, cabe destacar que podemos conseguir efectos similares si el modo de fusión de la capa lo cambiamos a luz suave, superponer o trama, y luego jugamos con la opacidad final.

El resultado sería algo semejante a esto:

4-Añadir color

Si nos fijamos, todos los daguerrotipos tienen un cierto virado producido por la degradación de los productos químicos usados y por el paso del tiempo en la placa de plata.
Este virado suele ser de un tono anaranjado/sepia.

Para conseguir este efecto podemos usar el comando Imagen>Ajustes>Filtro de fotografía y usar un filtro caliente.
*El tanto por ciento del filtro será aproximadamente de un 85-90% para que el virado sea apreciable.

Después “pintaremos” en una nueva capa para conseguir el efecto de oxidación de la superfície metálica de plata.
Para ello crearemos una nueva capa y usaremos la herramienta pincel. El pincel ha de ser de tamaño grande y con una opacidad de entre 25-35%.

Básicamente usaremos dos tonos para colorear la capa, uno anaranjado y otro azulado.
El anaranjado puede ser f89a11 y el azulado 5e62f5 (Podéis jugar con diferentes tonalidades).
También podéis ir cambiando la opacidad del pincel para así crear diferentes niveles de color en varias zonas.

El resultado final sería una fotografía con diferentes zonas azules/naranjas, y con un fondo sepia muy aproximado a como se veían los daguerrotipos de la época.

Esta es la foto que hemos obtenido hasta ahora siguiendo los pasos del tutorial:

5-Corrección de lente

Cabe recordar que este tipo de fotografías sufrían todas de viñeteado en sus bordes (En este caso de un viñeteado luminoso).
Como bien sabéis, el viñeteado es el oscurecimiento de los extremos de la fotografía por la interposición de algún elemente extraño delante del objetivo. Puede ser producido por el parasol o por trabajar con el diafragma en su máxima apertura.

Para conseguir el efecto tan solo hemos de seguir la ruta Filtro>Corrección de Lente y allí modificamos los niveles de Viñeta y Punto Medio.

Como hemos dicho que los daguerrotipos viñeteaban con exceso de luz en los bordes, moveremos el nivel de Viñeta y Punto Medio a valores positivos. En el caso contrario (valores negativos) oscureceríamos los extremos.

Unos valores aconsejables para este efecto serían Viñeta: entre +15 y +30, y Punto Medio: entre +60 y +80

6-Desenfoque

Para acabar, podemos aplicar un ligero desenfoque gaussiano que le dará un aspecto final más aproximado al que poseían los daguerrotipos originales.

Ahora acoplamos todas las capas y duplicamos siguiendo la ruta Capa>Duplicar Capa.
En esta capa desenfocaremos aplicando el filtro desenfoque gaussiano con la ruta Filtro>Desenfoque>Desenfoque Gaussiano.
Luego movemos el control deslizante de la opacidad de la capa hasta dejarlo entre 15-20%

Y este sería el resultado final:

Y hasta aquí el tutorial. ¡A practicar!

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Daguerrotipo

http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Nic%C3%A9phore_Ni%C3%A9pce

http://es.wikipedia.org/wiki/Vi%C3%B1eteado

Técnicas para convertir tus fotografías a blanco y negro con Photoshop.


En este tutorial vamos a conocer diferentes técnicas, basadas en Photoshop , para poder pasar nuestras fotografías en formato .jpg de color al blanco y negro, y todo esto con unos pocos y sencillos pasos.
*Presupondremos que serán en formato .jpg, puesto que si están en formato RAW las posibilidades de edición se multiplican exponencialmente al poder utilizar para editarlas Camera Raw.

Es posible que a estas alturas muchos os preguntéis: ¿Pero aún hay alguien que no hace sus fotografías en color?.
Pues si, ya que las imágenes en color no han reemplazado a las de blanco y negro, sino que, estas últimas, simplemente se han convertido en manifestaciones artísticas que excluyen el color como recurso.

El principal objetivo de este tutorial es aprender a ejercer el control creativo durante la conversión a blanco y negro.
Esta conversión no se limitará a separar tonos, distribuir la escala de grises o equilibrar la imagen, también será fundamental evaluar a posteriori (en el procesado) si es necesario sobreexponer o subexponer la imagen, para así conseguir unos resultados más satisfactorios.

Una de las formas más sencillas para conseguir una fotografía en blanco y negro es directamente con la cámara de fotos.
Esta es una función que ya está implantada en la práctica totalidad de cámaras que hay en el mercado.
Mi recomendación es descartar este modo de obtener fotografías en blanco y negro.
La razón es bien sencilla. Cuando escogemos la opción monocromo, nuestras cámaras procesan los datos en bruto y descartan toda la información del color. Esta carencia de datos le quita versatilidad al posterior procesado de la imagen con nuestros editores.
Hay que puntualizar que me refiero a trabajar en monocromo y con la imagen en .jpg, ya que si trabajamos en formato RAW, esta información no se pierde en absoluto, y si que sería una opción a estudiar.
Por tanto tendremos que investigar para comprobar si nuestra cámara trabaja en monocromo en RAW, ya que de otra forma sería totalmente desaconsejable.

Ventajas de trabajar en RAW

Un archivo RAW contiene todos los datos en bruto  que captura el sensor y ocupa mucho más espacio que otro en formato .jpg. Absolutamente todos los datos se conservan en el archivo, y esto nos permite trabajar con la imagen, ya sea en color o en blanco y negro.
Si ajustas la cámara en el modo .jpg y en blanco y negro, perderás la posibilidad de guardar ningún tipo de dato de color. Esto es, la cámara guardará la fotografía al instante y solo traspasara a la tarjeta una imagen en escala de grises.
Por lo tanto, trabajad siempre en formato RAW, ya que si no lo hacéis os podréis encontrar con grandes fotografías que a posteriori no podréis editar.

Métodos para convertir a blanco y negro

Pasemos ahora a explicar los diferentes modos de convertir nuestras fotografías a color en blanco y negro mediante el procesado posterior.
Para ello dividiremos los diferentes modos según su “agresividad” respecto a las imágenes finales. Las calificaremos en destructivas y no destructivas.
Los métodos destructivos son los que no se pueden volver a ajustar posteriormente. Una vez hecha la conversión, el único modo de cambiarlo es deshacer la conversión y comenzar de nuevo.
Los métodos no destructivos usan las capas de ajuste. Los cambios realizados se almacenan en capas, y la fotografía original permanece sin cambios.
Esto nos permite seguir modificando la imagen a nuestro gusto, y retocar la capa de ajuste sin alterar el resto.
Al finalizar el procesado se puede acoplar la imagen y convertirla en un solo archivo.

*Un recurso sencillo para evitar el problema de usar métodos destructivos es crear una nueva capa a partir del fondo. Esto nos permite trabajar sobre una capa y modificarla o eliminarla sin afectar al resto del procesado de la imagen.
La ruta para habilitar este recurso es: Capa>Nueva>Capa a partir de fondo.

1-Convertir a escala de grises (destructiva)

Para convertir una imagen a blanco y negro la forma más sencilla es esta. Esta opción cambia los píxeles del archivo por valores de la escala de grises. Photoshop analiza cada uno de los píxeles y aplica un porcentaje del 59% al canal verde, del 30% al rojo y del 11% al azul.

Este es un método rapidísimo pero poco flexible, ya que no ofrece ningún control creativo sobre la conversión de nuestra imagen.

Con Photoshop haríamos:

-Imagen>Modo>Escala de grises
-Pulsar en “descartar“.

2-Desaturación (destructiva)

Este otro método es fácil  y rápido. Se trata de la opción de usar la función Imagen>Ajustes>Desaturar.
Este método simplemente descarta el valor de saturación de la imagen.
Otra forma de llegar al mismo resultado es añadiendo una capa de ajuste tono/desaturación y desplazar el valor de saturación completamente hacia la izquierda.
A pesar de se esta última opción (tono/desaturación) un método que nos permite nivelar mediante el desplazador el nivel de desaturación, sigue siendo un método destructivo, ya que seguimos sin tener el control total del procesado de la imagen.

De la misma forma que el método de escala de grises, éste es sencillo y rápido, pero también pierde efectividad al no permitir ningún aporte creativo por parte del fotógrafo.

3-Mapa de degradado (destructiva)

El comando Mapa de degradado adjudica el rango de escala de grises equivalente de una imagen a los colores de un determinado relleno degradado.
Su modo de trabajo es el siguiente:
Una vez especificados los dos colores de degradado, las sombras de la imagen se asignan a uno de los colores de punto final del relleno de degradado, las iluminaciones se asignan al otro color de punto final y los medios tonos se asignan a las gradaciones intermedias.

En este caso como hablamos de pasar la fotografía a blanco y negro, debemos dejar como color frontal el negro, y como color de fondo el blanco.

El mapa de degradado es más versátil ya que nos permite variar los modos de la capa y su opacidad. Esto hace que tengamos bastantes más opciones en el procesado de la imagen.

4-Luminosidad (destructiva)

Este método consiste en reemplazar el modo de color de la imagen de RGB a Lab. El modo Lab presenta la luminosidad y el color por separado, a diferencia del RGB.
Una vez hecho esto, descartamos la información de color borrando las capas a y b.
Para ello, activamos la paleta Canales y borramos ambas capas.

También podemos seleccionar la capa Luminosidad y luego optar por Imagen>Modo>Escala de grises. Esto también eliminará el resto de capas y dejará tan solo la capa en blanco y negro.

De todos los métodos que hemos visto hasta ahora, este será el que mejor resultados nos dará, ya que la imagen en blanco y negro resultante conserva el brillo de forma más natural y neutra.

5-Fusión de color (destructiva)

Esta técnica consiste en  añadir una Capa de ajuste de relleno de color.

Una vez que hemos aceptado en la ventana flotante que nos aparecerá, se nos pedirá que elijamos qué tipo de color queremos usar.
En este caso debemos trabajar con un tono intermedio entre el blanco y el negro (evidentemente ha de ser un tono gris).

Luego en el Modo de fusión de la capa seleccionamos la opción Color.

El resultado sería una imagen excesivamente plana y carente de matices. Como otros métodos, éste no nos permite a penas variaciones dentro del procesado final.

Técnicas no destructivas

Ahora pasaremos a ver los tres modos preferibles para procesar nuestras imágenes. Con estos tres métodos tenemos el control creativo total, ya que podemos modificar las proporciones de los ajustes de cada canal a voluntad.
Al implicar el uso de capas de ajuste, siempre es posible volver al archivo y modificar los ajustes. Por contra las máscaras de capa solo permiten aplicar conversiones locales.

6-Mezclador de Canales (no destructiva)

Con este método tenemos un control más eficaz a todos los niveles. Los innumerables parámetros que podemos modificar hacen de este uno de los mejores y más fiables métodos.

Para ejecutarlo debemos darle a la opción Capa>Nueva capa de ajuste>Mezclador de Canales.

Una vez hecho esto, vemos como a la derecha del editor tenemos diferentes opciones.

En este caso, como deseamos pasar la imagen a blanco y negro, debemos marcar la casilla monocromo. Es aconsejable tener también marcada la casilla previsualizar para así ir comprobando las modificaciones que vamos haciendo.
Al haber optado por monocromo, automáticamente el canal de salida se pone como gris (en caso contrario habrían tres canales de salida. Rojo, verde y azul).
Otra de las opciones que nos ofrece esta función es la de mezclar los canales en base a unos ajustes preestablecidos.

-Infrarrojo blanco y negro: Aclara los verdes y oscurece en general los tonos azules.
-Blanco y negro con filtro azul: El azul se aclara, se oscurece mucho el rojo y el verde, moderadamente el naranja y con suavidad el amarillo.
-Blanco y negro con filtro verde: Oscurece con fuerza el rojo y el azul. Ayuda a corregir tonos de piel.
-Blanco y negro con filtro naranja: Oscurece moderadamente al azul y con suavidad al verde. Aclara también al rojo y al amarillo.
-Blanco y negro con filtro rojo: Oscurece contundentemente al azul y al verde.
-Blanco y negro con filtro amarillo: Oscurece suavemente al azul, aclara al naranja y al rojo y casi no tiene efectos sobre el verde. Es aconsejable para transformar fotografías de paisajes.

Si no optamos por los ajustes preestablecidos, tenemos la opción de modificar cada canal a nuestro antojo. En este caso iremos moviendo el desplazador de cada canal hasta encontrar el resultado más satisfactorio.
Una regla muy recomendable es la de hacer que la suma de los tres canales sea 100. Así conseguiremos un equilibrio mayor en la suma de los canales.

En el caso de no conseguir la cifra de 100, compensaremos la diferencia con el desplazador de Constante. Por ejemplo, si al finalizar el procesado la cifra resultante de sumar los tres canales es 120, desplazaremos la Constante a -20 para equilibrar el resultado final. En el caso contrario, si la suma es menor de 100, por ejemplo 75, la Constante la dejaríamos en +25.
Evidentemente esto son solo cifras aproximadas, ya que cada fotografía es diferente y sería posible encontrar un resultado excelente dejando el total en 110 o en 90.

A este modo de convertir nuestras fotografías a blanco y negro también se llega mediante Imagen>Ajustes pero de esta forma se cambian los valores de los píxeles de forma directa sin que se pueda revisar el trabajo al cerrar el archivo.

7-Capa de ajuste Tono/Saturación (no destructiva)

A este modo de procesado también se le conoce como método Russell Brown, y consiste en añadir una capa de ajuste Tono/Saturación para representar la forma en que la película en blanco y negro registra la escena en monocromo, y otra para filtrar la imagen en color en su conjunto.

Para usar este efecto deberemos crear dos capas de tono/saturación.
Comenzamos siguiendo la ruta Capa>Nueva capa de ajuste>Tono/Saturación. En este momento, acudimos a modificar los valores de saturación de la capa de ajuste, desplazando el valor hasta la cifra de -100, y por lo tanto, desaturando por completo dicha capa.

De nuevo creamos otra capa tono/saturación siguiendo la misma ruta que apuntamos hace un momento. Ahora, a esta nueva capa le cambiamos el modo de fusión a Color y desplazamos el valor de Tono hacia la derecha.
En esta capa también podemos modificar los valores de Luminosidad y Saturación.
Es importante el orden en que tengamos las capas. La primera capa debe ser a la que le hemos desaturado el color y la segunda a la que hemos desplazado el tono hacia la derecha. Si fuera al contrario no observaríamos los cambios en la segunda capa, al estar “oculta” por la primera.

Un ejemplo de este último método:

Esta es la opción, hasta ahora, más aconsejable para convertir las fotografías a blanco y negro. Hasta ahora, puesto que la siguiente, y última opción que trataremos, es la que mayor control sobre la conversión nos permitirá.

8-Blanco y negro (no destructiva)

Y por fin llegamos a la mejor opción para procesar nuestras fotografías de color a blanco y negro.  La forma de usar esta opción es siguiendo la ruta Imagen>Ajustes>Blanco y negro.

Aquí dispondremos de seis barras desplazadoras para modificar los canales rojo, amarillo, verde, cian, azul y magenta.
Además tenemos doce ajustes preestablecidos que nos facilitarán sobremanera el trabajo (filtro azul, filtro, rojo, infrarrojo, densidad neutra, etc).
Si lo deseamos también podemos cambiar el Matiz de la fotografía, y sus niveles de Tono y Saturación. Por poner un ejemplo, si activamos la función Matiz, y ponemos los niveles de Tono a 42 y Saturación a 20, tendremos una fotografía con un bello virado sepia.

Otra opción maravillosa de esta función es la de mantener pulsado el cursor encima de la fotografía. En ese caso Photoshop detecta el color de la zona por donde estamos desplazando el cursor, y se encarga de convertir el canal por nosotros sin necesidad de usar la barra de desplazamiento de la ventana flotante.
Por ejemplo, si desplazamos el cursor encima de un cielo, Photoshop detecta que hay tonos azules y al desplazar el cursor hacia la izquierda oscurece automáticamente el canal azul, y hacia la derecha lo aclara.

Como vemos, esta es la función más completa y que nos permite mayor creatividad. Tenemos el control absoluto de las modificaciones que vayamos efectuando, y sobre todo su manejo es extremadamente sencillo.

Un ejemplo de una foto modificada con este método:

Y hasta aquí los diferentes métodos para convertir nuestras fotografías a blanco y negro. Hay al menos, seis formas más pero no las he considerado importantes ni eficaces como para exponerlas en este artículo.

Para finalizar, sería bueno recordar que cuando usemos métodos destructivos nos aseguremos de trabajar con una copia de la fotografía, ya que si no lo recordamos y guardamos la fotografía procesada, la conversión sería irreversible y no podríamos volver a tenerla en su estado original a color.

Tutorial: Fotografiar humo


Hoy vamos a explicar la forma más adecuada de fotografiar humo. Especificaremos el material necesario y la colocación de la luz, la cámara y la fuente de humo para conseguir el resultado deseado.

Con toda seguridad, los materiales precisos los podremos encontrar sin dificultades en nuestro propio hogar.

Con este tutorial veremos lo sencillo que es obtener fotografías impresionantes y asombrosas con poco esfuerzo.

Comencemos.

Materiales necesarios.

-Un trípode.

-Un fondo negro.

-Un flash externo, o una fuente de luz fuerte.

-Barritas de incienso, cerillas o cigarros.

-Un disparador remoto.

¿Cómo conseguir el humo?

Para producir el humo suelo usar cigarros o barritas de incienso. Personalmente prefiero las barritas de incienso, puesto que me permite encender varias al mismo tiempo, y así conseguir varias fuentes de humo simultaneas.

Habrá momentos en que el humo subirá de forma regular en un solo hilo, para esto tenemos el pequeño recurso de soplar sobre la barrita de incienso para provocar su división.

Si estamos durante mucho tiempo fotografiando, la habitación donde estemos corre el peligro de llenarse de humo, así que es aconsejable ir parando de vez en cuando, para airearla y así sanear el ambiente.

Iluminación

Para iluminar el humo tenemos dos opciones. O iluminamos la escena con una fuente de luz externa (de forma lateral respecto a la cámara), o usamos un flash externo (preferiblemente con cable sincro o trigger).

Lo idoneo es colocar la fuente de luz de forma lateral y directamente hacia la zona donde hemos ubicado la fuente de humo.

Fondo

Aquí es necesario colocar un fondo completamente negro. Lo recomendable es usar algún tipo de tela negra, ya que así los posibles reflejos y destellos se verán absorbidos.

También podríamos usar una cartulina negra, pero corremos el peligro que los destellos del flash aparezcan, y obtengamos fotos con distintos niveles de iluminación.

Esquema

Este sería el esquema aproximado que quedaría al montar todos los objetos necesarios para efectuar la fotografía del humo.

Parámetros de la Cámara fotográfica

-Enfoque

Para este tipo de fotografías deberemos usar el enfoque manual. Evidentemente al ser un objeto en movimiento, el enfoque automático se nos volvería loco intentando captar el humo.

Un truco bastante útil es el de poner un objeto, como por ejemplo un lápiz, justo en la zona por donde sube el humo y enfocarlo en automático. Una vez enfocado, pasar a enfoque manual para así fijar la zona por donde tendremos el humo.

-ISO

Por norma general pondremos la ISO más baja posible, así evitaremos el molesto ruido si usamos una ISO alta, y además, al estar usando trípode y disparador remoto, no tendremos que preocuparnos por la trepidación.

-Apertura

Usaremos una apertura de diafragma lo más cerrada posible.
Pensemos que estamos trabajando con luz externa (flash o un foco) y no tendremos problemas de iluminación.
Además, el hecho de trabajar con el diafragma cerrado nos aumentará la profundidad de campo y nos permitirá solventar el problema de un objeto, como el humo, cuya trayectoria nos resulta imprevisible.

La apertura que usemos será en función al tiempo que expongamos la toma y a la distancia que estemos trabajando respecto al humo.
Personalmente prefiero trabajar con teleobjetivo, ya que desenfoca perfectamente el fondo y separa muy bien el humo respecto a la parte posterior de la escena.

—> Ahora, ya con todo montado, nos podemos disponer a fotografiar cuantas veces queramos hasta lograr el resultado deseado. Podemos jugar con el humo de la forma que nos apetezca. Poner varias barritas de incienso, soplar para provocar diferentes formas del humo al salir de las barritas, etc.

Ajustes

Es recomendable trabajar en modo RAW mejor que con JPG. Esto nos permitirá un mejor control posterior de los niveles.

Dependiendo del acabado final de nuestras fotografías, podemos tocar la exposición, contraste o enfoque.
Aquí no doy muchos datos porque cada foto es un mundo, y dependiendo de los parámetros que ajustéis en vuestras cámaras, así necesitará ser retocada para darle el acabado deseado.

Colorear el humo

Si al final queremos darle un último toque creativo a nuestras fotografías, podemos usar nuestros editores para retocar o virar los colores de la escena.

En mi caso, suelo usar Photoshop para finalizar la edición de mis fotografías.

Podemos usar múltiples acabados. Desde invertir la escena y dejar el fondo blanco, a colorear por zonas.

Si queremos invertir los colores de la fotografía, debemos (en Photoshop) seguir esta ruta Imagen>Ajustes>Invertir

Si queremos colorear por zonas, debemos ir creando capas y coloreándolas con el pincel según nuestros gustos personales.

También podemos jugar con la función tono/saturación para conseguir diferentes acabados.

Y ya está por ahora.

Tan solo me queda dejar unas fotografías como ejemplo de qué podemos conseguir con este tutorial.

Tutorial: Simular grano de película fotográfica con Photoshop


En este tutorial vamos a explicar como añadir un efecto a nuestras fotografías para darles un aspecto semejante a la película de alta velocidad.

Para conseguir la máxima espectacularidad con este efecto, es aconsejable convertir las fotografías de color a monocromo. La forma más rápida es desaturando la imagen (En posteriores artículos explicaremos mejores técnicas para pasar nuestras fotografías a blanco y negro de una forma eficaz).

Pasemos a ver los pasos necesarios.

1-Abrir y convertir.

Abrimos la fotografía escogida y arreglamos todo aquello que sea necesario. Reencuadramos, eliminamos objetos no deseados de la escena, etc.
Una vez hecho todo esto, usamos la función desaturar que encontraremos siguiendo la ruta Imagen>Ajustes>Desaturar

2-Añadir grano

En principio podríamos pensar que la forma más sencilla y eficaz de añadir grano a nuestra fotografía sería con la función Granulado, que encontraremos siguiendo la ruta Filtro>Textura>Granulado, pero no es así.
El problema de usar este filtro es, que a pesar de estar trabajando en una imagen monocroma, le añade color al grano. Esto nos obligaría posteriormente a desaturar de nuevo la capa.

Por lo tanto, y visto el problema, optaremos por usar el efecto añadir ruido. La ruta es Filtro>Ruido>Añadir ruido

En el caso de la fotografía usada para el artículo, he configurado las opciones con el 17% de Cantidad, Distribución Gaussiana y he marcado la casilla Monocromático.

*El valor que pongamos en Cantidad variará en función del resultado final que veamos. Os animo a que juguéis con diferentes cantidades hasta dar con el acabado más idóneo.

3-Desenfoque.

Después de haber añadido ruido a nuestra fotografía, podremos observar como el grano es muy marcado y se percibe excesivamente duro.
Para solucionar este pequeño inconveniente suavizaremos la capa con un ligero desenfoque.

Usaremos un desenfoque gaussiano con radio de 1 píxel, ya que usar una cifra más elevada nos daría un resultado excesivamente desenfocado. La ruta para este efecto es Filtro>Desenfocar>Desenfoque Gaussiano.

4-Perfeccionar acabado.

El grano conseguido ahora es mejor, pero no lo que estábamos buscando, así que aplicaremos una máscara de enfoque a la capa de ruido para perfeccionar el resultado.  Al contrario de lo que podríamos pensar, esta máscara de enfoque no anula el desenfoque anteriormente aplicado, ya que esta máscara suaviza los grupos de píxeles oscuros creados al añadir ruido, y por lo tanto, el enfoque aumenta la definición entre estos píxeles.

Como podemos ver, para esta fotografía he ajustado los niveles a 100% de Cantidad, Radio en 5 y Umbral 4.
*Os vuelvo a recordar que los ajustes son optativos y variarán según las necesidades concretas de cada tipo de fotografía.

Por último, en este punto, os aconsejo reducir la opacidad de la capa de ruido si véis que el grano queda demasiado fuerte, y si por el contrario, queréis marcar más el grano, tenéis dos opciones, cambiar el modo de fusión de la capa de ruido a Luz Suave o Superponer.

5-Acabado final y creatividad.

Ahora os mostraré el resultado final de la fotografía, una vez aplicados todos los efectos explicados.

Por último, también tenéis la opción de darle un tono creativo a la fotografía haciendo un virado sepia. Este efecto dotará a la imagen de un acabado “antiguo”.
Es muy sencillo siguiendo estos pasos que os voy a explicar ahora.

Lo principal es asegurarse de estar trabajando en la capa que duplicamos y en la que añadimos el ruido.
Después seguimos la ruta Imagen>Ajustes>Blanco y Negro.  Una vez abierta la ventana emergente de este efecto, tan solo hemos de asegurarnos de marcar la casilla Matiz, y ajustar los niveles de Tono en 42 y Saturación en 15.

Y el resultado de este efecto sería:

Si deseáis que el efecto sea más potente, tan solo tenéis que usar una cifra mayor en el nivel Saturación. Así el tono final sepia será más marcado e impactante.

Y ahora, y como siempre comento, a practicar. Espero que os haya gustado este último tutorial y que os sirva de guía para mejorar vuestras fotografías.

HDR (High Dynamic Range)


Comenzando con una breve definición, que posteriormente extenderé, el HDR se conoce como la técnica que permite optimizar el rango dinámico de luminancias entre las zonas más claras y las más oscuras de una imagen.

Las fotografías HDR se consiguen por norma general combinando una serie de imágenes, como explicamos en el anterior artículo titulado “Bracketing: ¿Qué es?¿En qué consiste esta técnica?“.

Decía que se consiguen normalmente así, porque también hay la posibilidad de hacerlo mediante el tone mapping.
Estrictamente, el tone mapping no se debería calificar como una técnica HDR, puesto que no aumentamos el rango dinámico, ni tampoco necesitamos varias tomas para llevarlo a cabo.
Podemos hacer tone mapping partiendo de un solo archivo RAW o jpg. Es tan sencillo como abrir el archivo con algunos programas especializados como Photomatix, Photoshop o HDR Efex Pro (el que yo utilizo), y jugar con los diferentes parámetros que nos ofrecen.

Pero volvamos al HDR.
Para conseguir una fotografía con un óptimo rango dinámico, es muy recomendable que las imágenes sean tomadas en formato RAW, ya que si son en formato jpg, por su método de compresión, no hay información suficiente y además se pueden obtener efectos indeseados.

Resumiendo, la técnica HDR nos ayuda a que nuestras fotografías estén perfectamente expuestas en todas sus zonas. Así esquivamos el problema de tener imágenes con niveles de luminosidad excesivamente dispares.
Todos hemos intentado en vano hacer una fotografía en el que aparecía un cielo en la escena. Si obteníamos el cielo correctamente expuesto, el resto salía oscuro, y si se conseguía exponer correctamente el resto, el cielo salía “quemado”.

Por último, y antes de comenzar la explicación de cómo realizar fotografías con la técnica HDR, cabría comentar que el rango dinámico obtenido de una imagen dependerá mucho del tipo de cámara que tengamos. El rango que sea capaz de “percibir” el sensor, será determinante en el resultado final.
Dicho rango se medirá en valores de exposición (EV).
Si utilizamos la técnica de bracketing con nuestras cámaras, siempre y cuando podamos trabajar en modo manual,  veremos, por ejemplo, que la Canon 40D tiene rango dinámico hasta de 3V y la Canon 1D Mark II de 18V.

¿Cómo hacer una fotografía HDR?

Primero explicaré una serie de reglas fundamentales para hacer este tipo de fotografías. Serán normas muy obvias, pero no por ello se han de dejar de comentar.

1-Utilización de trípode.

Como ya dije antes, para efectuar una fotografía HDR, necesitaremos hacer varias exposiciones, por lo tanto es importante que todas tengan el mismo encuadre para no tener problemas posteriores a la hora de unirlas. Una pequeña vibración puede arruinar todo el trabajo.

Para asegurar aún más que las imágenes sean idénticas en su encuadre, tenemos tres opciones más que nos ayudarán a este fin.

La primera opción es la de activar el temporizador de la cámara, la segunda usar un disparador remoto, y por último bloquear el espejo.
Estas dos últimas opciones combinadas serán las que mejor resultado darán.

2-Disparar con la velocidad ISO más baja posible.

Al estar usando el trípode, podemos trabajar con la ISO más baja que nos permita nuestra cámara.
Esto se traducirá en una reducción de ruido, y por lo tanto en unas imágenes más limpias y con menos píxeles “incoherentes” respecto a sus más próximos.
El hecho de que el ruido se presente con más frecuencia en las zonas oscuras, nos podría producir un efecto indeseado a la hora de combinar nuestras imágenes.

3-Disparar en RAW.

Disparar en RAW nos permitirá obtener varias exposiciones de una misma fotografía.
Esto nos facilitará el trabajo si hemos tenido que captar la imagen con una sola toma, ya que podremos procesar posteriormente la fotografía, con Camera Raw, Lightroom, Aperture, etc; y por lo tanto, extraer diferentes exposiciones de una misma imagen.

4-No cambiar los parámetros.

Es importante no cambiar los parámetros entre las fotografías tomadas.
Es fundamental trabajar siempre con la misma ISO, apertura de diafragma, balance de blancos y punto de enfoque.
Si variamos los parámetros entre fotos, obtendremos tomas muy difíciles de combinar, al encontrarnos con niveles diferentes.
El único parámetro que es aconsejable variar es la velocidad de obturación. Con él, obtendremos la misma fotografía, pero con diferentes valores de exposición entre tomas. Algo que es justamente lo que estamos buscando.
Por cierto, dispara con incrementos de exposición de un solo paso.

5-Toma el mayor número de imágenes posibles.

Captar el mayor número de imágenes, nos asegurará recoger el máximo rango dinámico posible.
El número de fotografías tomadas irán en función de lo contrastada que estuviera la escena. Un mayor contraste entre zonas iluminadas y no iluminadas, hará que necesitemos muchas tomas para conseguir una escena con un correcto rango dinámico. Si la escena carece de contrastes extremos, con pocas fotografías tendremos suficiente.

Algo que debemos evitar es obtener zonas excesivamente expuestas. Estas zonas, al quedar sobreexpuestas, carecerían de información y no nos servirían para nada.
Hablamos, por supuesto, de zonas “quemadas” o completamente blancas.

También habría que comentar que deberemos tomar diferentes imágenes hasta que la zona de sombras quede correctamente iluminada y definida.

6-Procesar la imagen.

Una vez obtenidas todas las fotografías necesarias, el siguiente paso es combinarlas mediante un programa adecuado.

Como indicamos anteriormente, hay múltiples programas que nos permitirán realizar la combinación de nuestras imágenes.
Podremos usar el Photoshop, Camera Raw, Aperture, Photomatix, HDR Efex Pro, etc.

Ahora tan solo queda ponerse manos a la obra y combinar nuestras fotografías, hasta conseguir la imagen deseada.

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